21 octubre, 2026

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Angélica Palomino: cáncer y atención oncológica en Perú

Conoce la historia de Angélica Palomino, su lucha contra el cáncer y su batalla política por mejorar la atención oncológica y el acceso a la salud en Perú.

La excongresista peruana fue entrevistada por el periodista Daniel Fernando Mejía Lozano para su próximo libro, en el que reconstruirá una trayectoria marcada por la enfermedad, la política y una prolongada lucha por llevar la atención sanitaria a las poblaciones más alejadas del país.

Redacción Internacional

Hay historias políticas que comienzan en una campaña electoral y otras que nacen de una experiencia personal capaz de transformar para siempre la manera de entender el servicio público. La trayectoria de Angélica Palomino Saavedra, excongresista de la República del Perú por la región Piura, está profundamente vinculada a su propia lucha contra el cáncer y a la decisión de convertir esa experiencia en una causa pública.

Palomino fue entrevistada por el periodista y escritor Daniel Fernando Mejía Lozano para una investigación que será incorporada en su próximo libro. La conversación recorre no solamente su paso por el Congreso peruano entre 2020 y 2021, sino una historia personal atravesada por la enfermedad, los obstáculos que encontró en el sistema sanitario y su trabajo posterior con comunidades que enfrentan enormes dificultades para acceder a servicios médicos.

Abogada de profesión, Palomino llegó al Parlamento representando a Piura. Antes de ingresar al Congreso había trabajado en la administración pública y participado durante años en actividades políticas y sociales de su región. Su trayectoria institucional estuvo acompañada por una experiencia mucho más íntima: convertirse ella misma en paciente oncológica.

El cáncer cambió buena parte de sus prioridades.

Palomino ha hablado públicamente de una enfermedad que llegó a presentar metástasis y de un tratamiento prolongado. En una entrevista concedida durante su candidatura al Gobierno Regional de Piura en 2022 explicó que su experiencia como paciente le permitió conocer directamente el sufrimiento de quienes enfrentan un diagnóstico de cáncer y, especialmente, las dificultades de quienes no cuentan con suficientes recursos económicos o viven lejos de los principales centros especializados.

Cuando la experiencia personal llegó al Congreso

Esa historia terminó trasladándose al terreno legislativo.

Durante su periodo parlamentario, Palomino presentó el Proyecto de Ley 7127/2021-CR, orientado a garantizar atención integral para adultos mayores con enfermedades oncológicas en situación de vulnerabilidad económica. Los registros oficiales del Congreso muestran que defendió públicamente la iniciativa desde una condición poco habitual entre los legisladores que debatían el tema: ella misma era paciente oncológica.

En el pleno recordó las decenas de miles de nuevos diagnósticos que registraba Perú y pidió el respaldo de sus colegas para ampliar el acceso a la atención. Su planteamiento formó parte de un debate legislativo más amplio que culminaría con la Ley 31336, Ley Nacional del Cáncer.

La norma estableció como principio la cobertura universal, gratuita y prioritaria de los servicios de salud para los pacientes oncológicos, sin discriminación por el tipo de cáncer, y dispuso que la atención integral incluyera prevención, diagnóstico, control y tratamiento en todo el territorio peruano.

La ley fue aprobada por el Congreso y promulgada el 9 de agosto de 2021 por el entonces presidente Pedro Castillo, apenas días después de haber asumido el gobierno. Fue publicada oficialmente el 10 de agosto. Por ello, resulta más preciso señalar que Castillo promulgó la norma que afirmar que fue su autor: detrás de ella existió un proceso parlamentario en el que participaron Palomino y otros legisladores y propuestas relacionadas con la atención oncológica.

Para Palomino, sin embargo, aquella firma significó el cierre de una batalla que había tenido un significado profundamente personal.

La lucha contra la burocracia

En la entrevista concedida a Mejía Lozano, Palomino reconstruye también los obstáculos administrativos y políticos que, según su testimonio, debieron enfrentarse para convertir las propuestas sobre atención oncológica en políticas concretas.

Su relato revela una paradoja habitual de los sistemas públicos latinoamericanos: una ley puede reconocer un derecho, pero entre el texto aprobado y un paciente que necesita medicamentos, diagnóstico o tratamiento existe una larga estructura administrativa.

La propia legislación posterior evidencia que el proceso no terminó en 2021. En 2023, Perú volvió a modificar la Ley Nacional del Cáncer para reforzar explícitamente la cobertura universal y gratuita de los servicios destinados a pacientes oncológicos.

Palomino ha continuado defendiendo la necesidad de descentralizar esa atención. Durante su actividad política posterior propuso, por ejemplo, la construcción de un hospital especializado en cáncer para Piura, insistiendo en que los pacientes de las regiones no deberían depender exclusivamente de los grandes centros médicos de Lima para acceder a tratamientos complejos.

El otro Perú: llegar donde el Estado tarda en llegar

Pero la historia que Mejía Lozano busca reconstruir en su próximo libro no se limita a los pasillos del Congreso.

Una parte central de la entrevista está dedicada al trabajo que Palomino describe en poblaciones alejadas del Perú y a su participación en brigadas de salud destinadas a acercar atención y prevención a comunidades con dificultades para acceder regularmente al sistema sanitario.

Es en esos lugares donde, según su relato, la desigualdad sanitaria deja de ser una estadística.

Para una familia que vive a varias horas de un hospital especializado, una consulta médica puede significar transporte, alojamiento, pérdida de jornadas laborales y gastos que muchas veces son imposibles de asumir. Cuando se trata de cáncer, esas distancias también pueden significar diagnósticos tardíos.

Durante su actividad pública, Palomino mantuvo una presencia constante en distintas zonas de Piura. Los registros parlamentarios documentan visitas y reuniones con comunidades de Castilla, Catacaos, Talara y otros sectores de la región, muchas de ellas dedicadas a escuchar directamente problemas de poblaciones vulnerables y gestionar respuestas institucionales.

Su agenda posterior mantuvo la salud como uno de sus ejes, incluyendo propuestas para fortalecer establecimientos sanitarios, llevar ambulancias hacia zonas con menor cobertura y ampliar programas destinados a niños, mujeres gestantes, adultos mayores y habitantes de áreas rurales.

Una mujer que conoció el cáncer desde los dos lados

Ese es probablemente el elemento que diferencia su historia.

Angélica Palomino no habló del cáncer únicamente desde una curul. Lo conoció desde una sala médica.

Experimentó el diagnóstico, el tratamiento y la incertidumbre que acompañan a una enfermedad capaz de reorganizar completamente la vida de una persona. Después llevó esa experiencia al Congreso y la convirtió en una discusión sobre presupuesto, medicamentos, descentralización y acceso universal.

Años después, continúa hablando de aquella batalla.

La extensa entrevista realizada por Daniel Fernando Mejía Lozano pretende conservar precisamente esa dimensión: la historia de una mujer que atravesó personalmente una enfermedad grave y terminó utilizando la política para intentar modificar las condiciones que enfrentaban otros pacientes.

El testimonio formará parte del próximo libro del periodista colombiano, una nueva investigación de no ficción construida a partir de entrevistas y relatos de protagonistas de la vida pública latinoamericana.

En el caso de Palomino, el capítulo recorrerá su lucha contra el cáncer, su llegada al Congreso, las dificultades que encontró alrededor de la agenda oncológica, el proceso que desembocó en la Ley Nacional del Cáncer y el trabajo que ha desarrollado en territorios alejados de los grandes centros de poder.

Porque detrás de una ley existen artículos, presupuestos y procedimientos.

Pero también existen pacientes.

Y en la historia de Angélica Palomino esas dos realidades terminaron encontrándose: la mujer que tuvo que luchar por su propia vida y la legisladora que decidió convertir aquella lucha en una causa pública.